Las apariciones de Lipa tuvieron lugar en 1948 en el Convento Carmelita de Lipa, en la provincia de Batangas, Filipinas. La vidente fue Teresita Castillo, una joven postulante carmelita de 21 años, quien reportó múltiples apariciones de la Santísima Virgen María entre los meses de septiembre y noviembre de 1948. La Virgen se le apareció con el título de Medianera de Todas las Gracias, vestida de blanco y rodeada de una luz brillante. Uno de los fenómenos más extraordinarios asociados a las apariciones fue la lluvia de pétalos de rosa que caían del cielo sobre el convento y sus jardines, un prodigio presenciado por numerosas personas, incluyendo religiosas, sacerdotes y visitantes. Algunos pétalos mostraban impresiones de imágenes religiosas. Los mensajes de la Virgen incluían llamados a la oración, la penitencia y la devoción mariana. La historia canónica de las apariciones de Lipa ha sido extraordinariamente compleja y controvertida. Una investigación diocesana inicial en 1951, bajo presiones que muchos consideraron irregulares, declaró que las apariciones no eran de origen sobrenatural. Sin embargo, décadas después, el arzobispo Ramón Argüelles de Lipa reabrió la investigación y en 2015 emitió un decreto de nihil obstat diocesano, reconociendo que nada se oponía a la autenticidad de las apariciones. Esta decisión fue posteriormente objeto de revisión por parte de la Congregación para la Doctrina de la Fe, que en 2017 revocó el nihil obstat y restableció la declaración negativa original, generando un debate que continúa en algunos sectores.
Filipinas en 1948 era una nación recién independizada, habiendo obtenido su independencia de Estados Unidos el 4 de julio de 1946, apenas dos años antes de las apariciones. El país se recuperaba de la devastadora ocupación japonesa durante la Segunda Guerra Mundial (1942-1945), que había causado enormes sufrimientos a la población civil, incluyendo la masacre de Manila de 1945. La sociedad filipina, profundamente católica desde la evangelización española del siglo XVI, buscaba reconstruirse espiritual y materialmente. El convento carmelita de Lipa era un centro de vida religiosa contemplativa en la provincia de Batangas, al sur de Manila.
· 1948 · oración
Soy la Medianera de Todas las Gracias. Lo que pido aquí es lo mismo que pedí en Fátima: oración, penitencia y reparación por los pecados del mundo.
La Virgen se identifica como Medianera de Todas las Gracias y vincula su mensaje con el de Fátima.
El fenómeno más extraordinario fue la lluvia de pétalos de rosa que caían del cielo sobre el convento carmelita de Lipa, presenciada por numerosos testigos. Algunos pétalos mostraban impresiones de imágenes religiosas, un fenómeno que desafía la explicación natural. Las apariciones de la Virgen a Teresita Castillo durante varios meses constituyen el fundamento sobrenatural reportado. Diversas gracias espirituales y curaciones fueron atribuidas a la intercesión de la Virgen Medianera de Todas las Gracias de Lipa por los devotos filipinos.
Our Lady Mediatrix of All Grace - Lipa — Wikipedia